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Monday, August 29, 2016

Geronimo Bosch.

                                            El Jardín de las Delicias.

A raíz del quinto centenario de la muerte de Geronimo Bosch conocido como El Bosco he treducido un artículo muy interesante acerca de su vida. Lo he sacado de The New York review, del 18 de Agosto del 2016, siendo su autora Ingrid D. Rowland. Geronimo Bosch es uno de los artístas más intrigante dentro de los grandes maestros.

El misterio de Hieronymus Bosch.
Ingrid D. Rowland
The New York Review
18 de Agosto, 2016.
Traduccion: Leonardo Ibáñez Valenzuela.

Primera Parte.

 Nunca ha existido un pintor como Jheronimus van Aken. El maestro Holandés  que firmaba sus trabajos bajo el nombre de  Jheronimus Bosch. Su imaginación abarca desde los lugares más allá del cielo hasta los más remotos espacios del infierno, pero para mucho de sus primeros admiradores  los aspectos  más impactante de su arte es lo que ellos describen como “la verdad a la naturaleza”. Los quinientos años del aniversario de su muerte en 1516 ha inspirado dos exhibiciones comprensibles de su arte, en el museo  de Noordbrabants, en su ciudad natal y en el Museo Nacional del Prado en Madrid, y como así también un ambicioso proyecto para analizar toda su obra que ha sobrevivido dibujos, pinturas, y grabados de acuerdo a las ultimas técnicas científica llamado (Investigación de Bosch y Proyecto de Conservación). Pero a pesar de todo lo que hemos aprendido a través  de toda esta tarea—y que ha sido de un gran esfuerzo—el hombre que fue conocido por sus vecinos por ‘Joen el pintor” continúa siendo un misterio.

Como podría haber sido de otra manera con tal misteriosa destreza como artista? Sus primeros admiradores celebraron la ingenuidad sin límites en su trabajo, pero también ellos reconocieron la seguridad en sus manos y su ojo infalible de observador. En la precisión de su técnica en el delineado, su sensibilidad para el paisaje, su fascinación con los animales, el mostró algunas sorprendentes afinidades con su contemporáneo de Florencia Leonardo da Vinci, quien otro que no sea Leonardo podría darse cuenta y grabado, como Bosch lo hizo a su manera que la luz de la tarde puede convertir las aguas de un río lejano en un espejo radiante. Ambos artistas sintieron una fascinación por rostros grotescos, pero Bosch también detallo conductas grotescas humanas con un abandono obsceno propio de ellos. No importa cuan cerca miramos su trabajo en particular minuciosamente, siempre habrá algo más que encontrar.

Los primeros tiempos de la vida de Jheronimus van Aken están escasamente documentada; las pistas de su vida interior aun son muy pocas. El creció en la parte más norteña del limite con el lenguaje flamenco. Reglas flamencas del duque de Bramante  en una ciudad cuyo nombre significa “la floresta del duque”; Silva Ducis en Latín, s’Hertogenbosch en Flamenco, Boia-le-Duc en Frances, Herzogenbusch en Alemán, Bolduque en Español- todos idiomas comunes en aquella época en esa región. El bosque mismo fue probablemente una antigua memoria para el tiempo de su nacimiento alrededor de 1450, y que fue reemplazado por un gran emporio con un rango detrás de Bruselas y Ámsterdam por el tamaño e importancia en esa área, famosa por sus cuchillos de acero y sus mercados de ropa.

La familia van Aken fueron pintores por lo menos de tres generaciones, y residentes de Den Bosch (el nombre coloquial de s’Hertogenbosch) por dos años. en 1430 tres años mas o menos de su llegada en la ciudad. El abuelo y abuela de Bosch se enrolaron como miembros de la confraternidad religiosa local llamada Hermandad de Nuestra Señora, sin duda después, la hermandad le proveería a su extensa familia con consuelo espiritual, contacto social, y comisiones artísticas. Sus cuatro hijos, Thomas, Jan, Goessen, y Anthonious llegarían a hacerse pintores por ellos mismos, así de uno en uno los tres hijos de Anthonious van Aken: Jan, Goessen y Jan/Jheronimus. Todos ellos parecen haber tenido carreras activas. Y solo uno tendría verdaderamente un talento excepcional.

En 1462, Anthonious van Aken, con alrededor de cuarenta años, compro una casa en la plaza del mercado en Den Bosch, donde, igual que sus vecinos, el podría mostrar su mercadería en el frente de la puerta. Con doce años de edad  Joen fue expuesto con algo inusual que mostrar. Anthonious y su esposa se habían unido a la hermandad de Nuestra Señora como miembros regulares  en 1454, además, otro signo de su prospera vida, de
hecho, Den Bosch fue reconocido en Los países Bajos por su hospitalidad a los vagabundos y su generosidad por los pobres. Este fue el escenario que el niño Joen van Aken llego a su madurez, donde las rutinas del trabajo, piedad y la vida familiar dirigió y agrego energía para un trabajo mayor de comercio, política, especulación y también intelectual y espiritual.

Un fuego incontrolado barrió Den Bosch en 1463. Las consecuencias proveyeron a los van Aken con muchas comisiones para reemplazar trabajos de arte perdidos o dañados, pero su casa en la plaza del mercado sufrió pequeños daños en el techo. El gran incendio abraso de esta manera dentro de la memoria visual de su joven hijo, quien parece haber registrado todo lo que el vio, entonces y siempre con sorprendente precisión. Sin embargo la deslumbrante agudeza visual que lo guío a disfrutar los finos puntos de una línea, color, textura o luz fue coincidir con una habilidad para ver mas allá  de la superficie de las cosas, separando verdad de la falsedad, sinceridad de la hipocresía, bondad de la crueldad.

Alguna vez entre 1477 y 1481, el treintañero Joen se caso con una mujer prospera, Aleid van de Meervenne, y se cambio a otra casa mas grande en el lado de la parte norte mas prospera de la plaza, aparentemente colocando su propio estudio como Jheronimus Bosch. Como su padre y su abuelo el se unió a la Hermandad de Nuestra Señora, firmando sus libros el año 1487; al año siguiente en un movimiento sin precedente en su historia familiar la hermanad lo cogio como un “Hermano jurado” que es pertenecer a los ochenta hombres de la elite de la confraternidad. Los deberes como hermano jurado incluye ser anfitrión de un suntuoso banquete para todo el grupo de tiempo en tiempo, y los libros de la hermandad en 1489 muestra que “Jeronimus el pintor” agasajo a sus hermanos con 24 libras de carne. Sus artísticos talentos y los trato de su esposa como vendedora de propiedades lo llevaron a el a una posición elevada en la sociedad.

Como su reputación se expandía, el puede haber tomado su nombre artístico como “Bosch” como una forma de decir a sus patrocinadores que no eran de la ciudad como podrían ubicarlo (“van Aken” significa “de Aachen”, pero su tatarabuelo Thomas había dejado la ciudad para dirigirse a los Países Bajos en 1404). Para 1505 esos patrocinadores incluyendo aristócratas, cortesanos, y jefes de estado, coleccionistas apasionados  del arte flamenco que vieron algo único deseado en las visiones de Jheronimus de s’-Hertongenbosch.No hay ninguna indicación, si embargo, que el artista se halla cambiado de la casa que compartía con Aleid en el lado norte de la plaza del mercado. Si el viajo en su juventud, no existe record de estos viajes. El murió sin dejar descendencia, durante un brote de plaga en 1516, su esposa lo sobrevivió por otros seis años. Sus sobrinos   continuaron la tradición familiar llamando en la misma balanza local como sus propios padres, Goessen van Aken, y no en la eterna balanza sin límites de su tío Jheronimus Bosch.

A causa de que los registros relacionados son escasos y los obras de arte que le sobrevivieron son pocas y extrañas, cada aspecto de su carrera es debatida y cuestionable.
Los curadores del los museos del Prado y de Noordbrabants, no están totalmente de acuerdo cual de los trabajos es de Bosch y cual no o cuando el creo los dibujos y pinturas que ellos han  mostrado qien los ejecuto, ni que hablar cual es su significado. En un punto, aunque, todos se deleitan y están de acuerdo, desde  eruditos y curadores y visitantes, que han ido a Den Bosch y Madrid en multitudes. Jheronimus Bosch es un maestro.

El museo de Noordbrabants, que no posee ningún trabajo de Bosch, no obstante se ingenio para  desplegar una cantidad de ellos: diecinueve de veinticinco dibujos conocidos, incluyendo “El bosque tiene Oídos”  “El campo Tiene Ojos” y “El nido de los Búhos” como así también,  de las pinturas en paneles: veinte de veinticinco  trabajos con firma aceptados  por el Proyecto de Investigación y Conservación de Bosch. El Museo el Prado, quien se jacta de tener la mayor colección de pinturas en el mundo de  Jheronimus Bosch, esta exhibiendo este tesoro hasta Septiembre con un diseño ingenioso de plataformas curvas que permite a los visitantes ver desde cualquier punto los trípticos tales como “El Jardín de las Delicias”, “La carreta de Heno” y las “Tentaciones  de San Antonio” como así también dibujos escogidos como “El Hombre Árbol” y una vez mas “El nido de los Búhos”.

Los imaginativos y salvajes detalles de Bosch llaman para una inspección más cercana, pero una lógica implacable gobierna esta fantasmagoría. Las visiones del infierno de Bosch con sus observaciones minuciosa de las llamas,  y lodosos mefíticos estanques, son más caóticos que Dante, pero una similaridad severa de un sentido moral garantiza que cada crimen recibe su propio horroroso castigo. Pero exponiendo las consecuencias de la mala conducta, Bosch urge a sus espectadores que se conduzcan adecuadamente, y así lo hacen: en  Den Bosch y Madrid, multitudes expectantes esperan pacientemente por un momento de escrutinio íntimo, un bosque de dedos apuntando sugieren cuantos de ellos fueron premiados al final con un entendimiento secreto.

Ambos museos publicaron sus propios catálogos, y una cantidad de excelentes libros han aparecido en este año centenario para introducir  a Bosch  y su trabajo al público en general. Nils Buttner’s Hieronymus Bosch: Visiones y Pesadillas, es un atractivo pequeño libro de tapa dura con ilustraciones coloridas entregando e invitando, a una juiciosa visión de conjunto de Bosch en su medio ambiente histórico. Jheronimus Bosch: El Camino al Cielo y el Infierno por Gary Schwartz, dedica dos páginas desplegables para dos de los mayores paneles, permitiendo al lector, guiados por las sugerencias sensibles de Schwartz para desarrollar una interpretación personal de los rompecabezas pictóricos del artista.


Ambos volúmenes  son una compañía ideal de Bosch. El catalogo  para la exhibición del Museo de Noordbrabans también aborda de manera atractiva todo para el lector. Los especialistas pueden consultar los dos densos volúmenes ilustrados publicados por los miembros del Proyecto de Investigación y Conservación de Bosch, presentando los resultados de sus análisis científicos y sus conclusiones acerca de la fecha y atribuciones  de los trabajos del artista (Por ejemplo, a causa de que Bosch pinto los paneles en  Roble Báltico, analizando las secuencias de los tres anillos les permitió a ellos determinar cuando los árboles cayeron, algunas veces  pudieron conectar pinturas en particular a un árbol especifico. otras veces, mostraron que un panel pudo haberse pintado después de la muerte de Bosch). El catálogo del Museo del Prado es dos veces más  grande que el de Noordbranbans, con entradas mas detalladas de los trabajos individuales, pero también tiene ensayos maravillosos para el lector en general……
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