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Sunday, September 09, 2012

La Moneda, en el mes de la memoria.

La moneda

 

 

En el mes de la memoria.

Este 11 de septiembre se cumplen treinta nueve años del golpe de estado en contra de Salvador Allende, marcando esta fecha una de las traiciones más arteras que nuestras “gloriosas fuerzas armadas” han cometido en contra de nuestro pueblo. Trienta y nueve años de lucha incesante para esclarecer el paradero de todos aquellos que murieron en las garras siniestras de la DINA. Y que lentamente con el paso de los años han dado a la luz pública los aquelarres sangriento de lugares y centros de torturas, donde trataron de emular y donde muchas veces fueron más feroces que las huestes hitlerianas.

Es nuestro deber mantener nuestra memoria histórica viva pues de esta manera las próximas generaciones conocerán la real dimensión de la tragedia sufrida por el pueblo chileno y por que no decir de las otras tragedias que han enlutado nuestra patria a través de su historia. Y como principal objetivo final evitar el que se repita este tipo de massacres y que las fuerzas armadas sean capaces de revalorar cualquier acción que conlleve el uso de la fuerza y de las armas. Pues no habrá olvido ni perdón mientras quede un crimen sin resolver en el nefasto período de la ignominia. Como corolario quisiera agregar un texto sacado de El Clarín de Chile y cuyo autor es Alvaro Cuadra y que dice así: “Durante treinta y nueve años hemos asistido a la tragedia de una cruenta dictadura con su secuela de cadáveres, torturados, desaparecidos; pero también a la farsa de una democracia que ha sido incapaz de restituir, mínimamente, un sentido ético y cívico en el seno de nuestra sociedad. El esclarecimiento de muchos crímenes de lesa humanidad cometidos en nuestro suelo sigue siendo una dolorosa tarea pendiente. El país ha sido conducido a la amnesia, al olvido interesado de su propia herida. El olvido se impone por doquier cuando los culpables andan sueltos e impunes.

La memoria es abolida en cada supermercado y en cada programa de la televisión que enaltece la figura de nuestros uniformados, desplegando la escenografía tricolor de “fondas y ramadas” para que la muchedumbre ebria de patriotismo no recuerde los “campos de concentración”, los allanamientos masivos en poblaciones, los miles de torturados y desaparecidos. La televisión nos muestra al señor alcalde ensayando unos pasos de cueca, olvidando que ese señor fue agente uniformado de organismos de seguridad del dictador. Decir verdades incómodas no está de moda y no es “políticamente correcto”, pero es indispensable decirlas a las nuevas generaciones, los herederos de este país”.

 

In the month of memory.

This September 11 met thirty-nine years of the coup against Salvador Allende, marking this date one of the most devious betrayals from our "glorious armed forces" have committed against our people. Thirty nine years of ceaseless struggle to ascertain the whereabouts of all those who died in the sinister grip of the DINA. And slowly over the years have led to public places bloody covens and torture centers, where they tried to emulate and which were often more vicious than Hitler's armies.
It is our duty to maintain our historical memory alive because this way future generations will know the true extent of the tragedy suffered by the Chilean people and say that the other tragedies that have afflicted our country through different decades. And as a final goal is to avoid a repetition of such massacres and the armed forces are able to reassess any action involving the use of force and firearms. Well no forget nor forgive while remaining an unsolved crime in the fatal period of ignominy. A corollary would like to add a text taken from El Clarin de Chile and authored by Alvaro Cuadra and which reads: "For thirty-nine years we have witnessed the tragedy of a bloody dictatorship with its attendant bodies, tortured, disappeared, but also the farce of a democracy that has been unable to return, minimally, an ethical and civic within our society. The elucidation of many crimes against humanity committed on our soil is still a painful task ahead. The country has been led to amnesia, interested oblivion of his own wound. Oblivion is imposed everywhere when the guilty go free and unpunished.
Memory is abolished in every supermarket and every television program that enhances our uniformed figure, displaying the scenery tricolor of "taverns and ramadas" so crowd drunk on patriotism not remember the "concentration camps", the massive raids against populations, thousands tortured and disappeared. The TV shows the Mayor rehearsing steps from cueca (our national dance), forgetting that this man was uniformed security bodies of the dictator. Saying uncomfortable truths is not fashionable and not "politically correct", but it is essential to say them to new generations, the heirs of this country. "

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